Tiempo de la Iglesia 1

Canto
 

 
Salmo

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños has sacado una alabanza.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

Le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

Señor dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
del salmo 8
 
Lectura

El Señor dijo a Abraham: «Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición. Bendeciré a quienes te bendigan, (...).

Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra.» Marchó, pues, Abraham, como se lo había dicho el Señor, y con él marchó Lot. Tenía Abraham setenta y cinco años cuando salió de Jarán.
Génesis 12,1-4

Viendo la muchedumbre, Jesús subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Felices los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Felices los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Felices los que lloran, porque ellos serán consolados. Felices los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Felices los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Felices los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Felices los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Felices seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.»
Mateo 5,1-12
Canto
Silencio
Oración de Intercesión

Para que tu paz resplandezca en medio de nosotros y que tu amor libere nuestras vidas, te lo pedimos Señor.

Haznos capaces de perseverar en la fe y pon en nuestros corazones el deseo de tu Reino.

Guía a tu Iglesia por el camino del Evangelio, que tu Espíritu Santo la guarde acogedora.

Te pedimos por los responsables de los pueblos, para que tengan la voluntad de promover la justicia y la libertad.

Oh Cristo, tú has tomado nuestras imperfecciones, te has hecho cargo de nuestras enfermedades; sostén a los que atraviesan por una prueba.

Por quienes están al servicio de los oprimidos, de los extranjeros, de los que se encuentran aislados, te pedimos.

Te confiamos a nuestras familias, a todos los que nos han pedido que recemos por ellos y que rezan por nosotros.

Por nuestro país, nuestra región (nuestro pueblo, nuestra ciudad,...), para que los cristianos sean testigos de esperanza y artesanos de unidad, te pedimos.
 
Padrenuestro
Oración


Jesús, nuestra alegría, tú quieres para nosotros un corazón muy sencillo, como una primavera del corazón. Entonces, las cosas complicadas de la existencia nos paralizan menos. Tú nos dices: no te preocupes, incluso si tu fe es muy pequeña, yo, Cristo, permanezco siempre contigo.

Bendícenos, Cristo Jesús, sólo en ti nuestra alma descansa en paz.
 
Canto