Tiempo de la Iglesia 8

Canto

Salmo

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía al Señor,
y no olvides sus beneficios.

El perdona todas tus culpas,
y cura todas tus enfermedades ;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura,
que sacia de bienes tus años,
y de rejuveneces como un águila.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos.
Él revelo sus planes a Moisés,
sus hazañas a los hijos de su pueblo.

El Señor es compasivo y misericordioso,
rico en clemencia y lleno de amor.
No nos trata como merecen nuestros pecados,
ni nos paga según nuestras culpas.

Como la altura del cielo sobre la tierra,
así es su amor con los que le honran ;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos.

del salmo 102

Lectura

Jesús dice: «Yo os digo a los que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite el manto, no le niegues la túnica. A todo el que te pida, da, y al que tome lo tuyo, no se lo reclames. Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros igualmente. Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Pues también los pecadores aman a los que les aman. (...) Más bien, amad a vuestros enemigos; haced el bien, y prestad sin esperar nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los ingratos y los perversos.

Lucas 6,27-32.35

Canto

Silencio

Oración de alabanza

Señor Dios, tú no miras a las apariencias sino a nuestro corazón, tú eres perdón.

Señor Dios, tú renuevas en nosotros la paz del corazón y una alegría serena.

Cristo resucitado, tú estás con todos, incluso con los que no tienen conciencia de tu presencia.

Cristo resucitado, tu pones en nuestros corazones el deseo de tu Reino.

Cristo resucitado, tú nos llamas a compartir los frutos de la tierra y del trabajo.

Señor Dios, por medio de Cristo, nos ofreces la plenitud de tu vida.

Señor Dios, en tus manos ponemos toda nuestra vida.

Padrenuestro

Oración

Jesús, nuestra paz, por medio del Espíritu Santo tú vienes siempre junto a nosotros. En lo profundo de nuestra alma tu presencia nos asombra. Nuestra oración puede que sea muy pobre, pero tú rezas dentro de nosotros.

Cantos