Mujeres Bíblicas 2

2. Cifra y Fuá : resistencia sin violencia eficiente

Esta escena está marcada por el contraste entre un segundo plano y la suave luz alrededor de las mujeres en saris verdes y rojos, que protegen a una madre y a su hijo. Las dos comadronas, Sifré y Fuá, ignoran las órdenes del Faraón y salvan a los varones hebreos recién nacidos. (Ex 1,15-21)
Con su sabiduría y dignidad, ellas son un gran ejemplo y ayuda para todas las mujeres que luchan por la vida, la libertad, la justicia y la paz pese a las amenazas de los faraones de hoy.

Fueron mujeres que crecieron en libertad interior siendo así capaces de vivir los valores evangélicos con valentía. La persona verdaderamente libre tiene una visión clara y una sensibilidad de corazón que permite a Dios comunicarse con ella. Dios le da un espíritu de sabiduría y de revelación.." (Ep 1, 17)
"Dios quiere reinar en el corazón del hombre de tal manera que parece que no descansa hasta que él le posea. Es por lo tanto un excelente empleo el de trabajar para el procurando el dominio" (MD 13)

Según Tomás Merton, la persona que intenta actuar y hacer por los otros, sin profundizar en la comprensión de ella misma, su libertad, integridad y su capacidad de amar, tendrá muy poco que ofrecer a los demás. Puede ser que comunique solamente sus propias obsesiones, buscando su propia realización..."

Reflexión

Dulcemente, dulcemente desescombro mi vida;
abandono todo lo que me impide ver el terreno sagrado de mi vida
y no lo dejo de lado;
todo a lo que yo me he sentido atada nacerá de nuevo bajo una nueva y mejor forma
Mi cólera incontrolable se convertirá en celo apasionado y profético;
mi apego posesivo se convertirá en don generoso;
mi abundancia de palabras inútiles se funde en la única palabra grande.
Mi mido ensordecedor se vuelve el sonido del silencio;
mi necesidad de aprobación de los otros se vuelve la necesidad de afirmar a los otros.
Mi necesidad de controlar se vuelve mi necesidad de compartir.
Mi miedo y mi ansiedad se transforman en amor y confianza.
No hay mayor libertad que la de verme tal cual soy y no desanimarme.
No hay mayor libertad que mirarme tal cual soy y decirme si, soy yo.
Como una madre alimenta y protege a su hijo,
así yo alimento y protejo mi vida interior y mi identidad.
No hay mayor libertad que acogerme en brazos.
Solamente desde ahí comprenderé mis heridas,
Solamente desde esta realidad experimentaré la curación,
solamente así llegaré a conocer mi verdadero yo.
 
Mantra

Oh Dios, Tu contacto es curación; que renueva el espíritu de los quebrantados.

Toma tiempo para un rato de reflexión silenciosa :

Tomo conciencia de mis sentimientos, ¿cuáles son? , los identifico.
¿Qué es lo que siento de mi misma como persona?
¿Reconozco los dones que Dios me ha dado?
¿Puedo nombrar los bloqueos que me impiden estar a gusto conmigo misma?
¿Soy consciente de los momentos en donde lo que piensan los demás de mí está por encima de lo que Dios desea de mí?
Acoge lo que vaya aconteciendo.