Sólo contigo, Señor

Si gozar quieres de veras
de esta sublime ambición
será con la condición
— y creo que vale la pena—
de una total negación.

Nada podrás reservar
por muy pequeño que sea.
Si quieres hacer la prueba
verás que no encuentras paz
en cuanto todo no entregas.

No quieras contemplaciones,
que no hay tiempo que perder,
ni humanas consolaciones,
ni des otras soluciones
que rendirte de una vez.

No exijas otras veredas
ni otro camino tomar,
que toda la ciencia está
en esa "Nada" que lleva
a sólo Dios encontrar.

Cruz, pobreza, soledad,
abrazadas por amor
te darán la libertad.
Y con gozo exclamarás:
Sólo contigo, Señor.

Madre Belén

14-9-1962