¿Hasta el fin de qué, Señor?

¿Hasta el fin de qué, Señor?

No de tus pasos aquí,

porque los hombres así

también sienten el amor.

Aman mientras tienen vida.

¿Hasta el fin de qué, Señor,

si tú amaste sin medida?

No fue hasta el fin de la vida,

sino hasta el fin del amor.

Y en tu amor,

tan desbordante, tan fino.

Donde existe lo divino

el fin no existe, Señor.

 

Consuleo Ojeda