COLEGIO “NUESTRA SEÑORA DEL ROSÁRIO” VOLTA REDONDA

Presentes en Volta Redonda desde 1955,  las Esclavas del Divino Corazón llevan adelante el Colegio Nuestra Señora del Rosario, que cumplió en 2005 sus 50 años en la misión de “Educar  a partir del corazón”.  Y “Formar el Corazón” significa, para nosotros, la sensibilidad que promueve el desarrollo del sentido crítico, de la solidaridad y de la fraternidad, apuntando a la formación de una ciudadanía consciente.

Página web del colegio: http://www.rosarioonline.com.br/site/

Pasados éstos 50 años, el número de alumnos se multiplicó; el espacio físico fue varias veces transformado y ampliado,  buscando satisfacer las necesidades de cada momento. Se cambió lo que hizo falta, considerando la educación enfocada en el cuadro general de las transformaciones en las que se halla inserta. Se mantuvo la esencia de la buena formación.

La sala de clase continúa siendo un espacio de convivencia humana. Es también lugar de estímulo a la creatividad y a la iniciativa de los alumnos, posibilitándoles participación en la construcción y reconstrucción de sus conocimientos. La pedagogía que llevamos valora “lo humano” en cada uno de los alumnos.
Nuestra escuela es comprometida con el proyecto de asistencia social  APEN (Asociación Promocional Entre Nosotros), en el barrio Villa Brasília, en Volta Redonda. Las fiestas juninas y las donaciones son fuentes de recursos que benefician esta entidad.

El Colegio Nuestra Señora del Rosario se preocupa, también, con cada educador, posibilitándole una formación humano-cristiana, continuada, a través de charlas, cursos o seminarios realizados en la propia escuela e incluso en otras provincias.

Comprometidos con una enseñanza de calidad, los educadores han acompañado las principales inclinaciones educacionales, no dejándose influir por teorías de moda, sino por filosofías consistentes en  educación, siempre conscientes del verdadero papel de educador.

Por considerar que la educación es la obra más completa ya que constituye un camino para el desarrollo de todas las facultades y aptitudes del hombre que dignifica el saber, alumbrado por la fe en Dios y por los valores cristianos,  nuestra misión de educar tiene como horizonte una educación sólidamente cristiana que hace germinar el verdadero progreso. Así, comprendemos que la educación debe tener una clara finalidad social y cristiana: transformar la sociedad, mejorar las costumbres, renovar la familia."