AYOLAS : “ESCUELA MADRE CELIA”

Las Esclavas llegamos a Ayolas (Paraguay) en abril de 1979, enviadas como misioneras desde la Provincia Argentina. Desde los comienzos, la labor pastoral fue muy intensa en esta tierra a orillas del río Paraná tan necesitada de evangelización, donde no había presencia de Iglesia.

En 1994 nace la Escuela Madre Celia, que actualmente atiende a 31 niños de Jardín y 34 de Preescolar. “El corazón del niño es una tierra virgen donde fructifica la semilla que se echa”, son palabras de Marcelo Spínola que como Comunidad Educativa intentamos vivir cada día en nuestro Centro. Los niños reciben el desayuno y el almuerzo, la semilla de la fe en Jesús y de los valores del Reino, una educación integral que quiere ser base que les permita crecer como personas  cristianas y construir una sociedad más fraterna. Aunque nuestra Escuela es pequeña, desde ella queremos irradiar el Amor personal de Jesús a cada familia en su realidad y seguir acompañando a los exalumnos en la Infancia y Adolescencia Misionera.

Las Esclavas colaboramos en la Parroquia mediante la catequesis de niños, adolescentes y jóvenes y a sus padres, a través de la catequesis familiar. Atendemos también la Pastoral de enfermos, visitándolos y llevándoles la Comunión.

Quiero emplear mi vida en amar a Dios y servirle en los demás”, decía Celia Méndez, y eso queremos vivir cada día las Esclavas en Ayolas.


La Escuela Madre Celia, educa anualmente entre 50 y 60 niños de Nivel Inicial (salas de 4 y 5 años) de la ciudad de Ayolas, Departamento Misiones, República del Paraguay.

Desde 2006 recibimos una subvención del Ministerio de Educación (sueldo para la Maestra de Pre-escolar), y por ello la Escuela pasó a ser Privada Subvencionada. Es el único ingreso del Estado.

Paraguay con población joven, integrada con muchos jóvenes y niños. Muy rico en recursos naturales y en la calidad humana de sus gentes pero muy pobre aún a causa de la corrupción y del egoísmo de los que más tienen.

Los niños provienen de familias de muy escasos recursos, que viven en los barrios humildes, cercanos a nuestro centro (Santa Rosa de Lima, San José-mí, Virgen del Pilar, Coeyú, San Rafael, asentamiento G6) que no pueden entrar en otras Escuelas con Nivel Inicial  (Mil Viviendas o Villa Permanente) debido a la distancia a que se encuentran (8 Km) y a la falta de medios económicos para pagar un transporte. Muchos vienen con evidentes signos de desnutrición por no tener una alimentación adecuada en sus casas.

     Familias de sectores pudientes de Ayolas nos piden que recibamos a sus hijos en la Escuela, pero desde el año 1994 se optó por atender a los más necesitados, aunque esto suponga una dificultad a la hora de mantener económicamente la Institución, ya que muchas familias no puedan contribuir con el aporte mensual que se les pide (20.000 gs).

La mayoría de nuestros alumnos no tienen una familia estructurada (madres solteras que trabajan como empleadas domésticas recibiendo salarios ínfimos, madres que han emigrado a Buenos Aires o a España…) y quedan al cuidado de algún familiar (abuelos, tíos, amigos, que no siempre los atiende bien.

El Jardín de Infantes (4 años) no es obligatorio en el sistema educativo paraguayo, y aunque sí lo es Preescolar (5 años), aún muchos niños ingresan directamente al 1º grado de Primaria.

Las Esclavas del Divino Corazón optamos por mantener y fortalecer el Nivel Inicial por ser plataforma de formación integral  y porque el estar  escolarizados (dada su vulnerabilidad) los protege de estar expuestos a peligros y  abusos de todo tipo por parte de familiares y vecinos como tristemente nos sorprende constatar con frecuencia.

Los pequeños desayunan, almuerzan y reciben educación, gracias a la ayuda de Spínola Solidaria y a pequeñas contribuciones de entidades locales, tales como la EBY (Entidad Binacional Yacyretá), de algunas personas del medio, a trabajos realizados por “La Comisión de padres” y a la huerta escolar.   

Los contenidos curriculares de Educación Inicial provienen Ministerio de Educación del Paraguay.

Se acompaña con campañas de vacunación, desparasitación y educación para la salud orientándolos en hábitos y valor de la higiene personal.

Todo ello enriquecido por lo más importante: una adecuada formación humana y cristiana que los inicia en la gracia de encontrarse con Jesús, descubrir su Amor personal e ir configurando su corazón con los valores que Él nos enseña (honestidad, justicia, paz, fraternidad, fe…) y descubrir a María como Madre y modelo.

Así se contribuye para que a su temprana edad puedan desarrollarse física, intelectual, social y espiritualmente, con una muy buena base que les ayuda a ser personas de bien, a ser responsables y a no desertar posteriormente, debido a las diferentes dificultades que se  les presentan en la vida.

Lo lindo de esto es que es una bella plataforma para que continúen creciendo humana y cristianamente, ya que el centro les brinda la oportunidad para continuar en la Infancia y Adolescencia Misionera, catequesis familiar, confirmación, grupo de Misioneros Spínola y más tarde “Laicos  Spínola” y acompañándolos como familia.