• “Llevo intentándolo mil veces”  “se ha estropeado” “esto no va”, “esto no funciona”, “no puede ser”, “no sé hacerlo”, “no me sale”,… ¿o … ¡No tengo pilas!?

• ¡Cuántas veces lo más fácil  en la vida es “darle al botón”, “funcionar”! Pero eso no quiere decir que todo vaya bien.

• La magia para que mi vida “funcione”  ¿dónde se encuentra?

• “¡Ponte las pilas!” ¿en qué?... ¿Con qué “pilas” funciono?

• ¿Con qué energía funciono? ¿Con mi energía vital?, ¿con mis principios y convicciones? ¿Con la energía de la comunidad? ¿con la fuerza de la debilidad? ¿Con la esperanza puesta en el futuro?, ¿con la energía de sentirme querido/a?, ¿Con la energía que me regala el Señor en  cada instante, en la oración?, … ¿o sobrevivo?.

• “Ya podría yo estar a la última en pastoral, usar los mejores recursos,…, si no tengo amor…, no soy más que un robot bien programado”

• Pastoral de  botones, de técnicas y recursos, pastoral de TICs, pero ¿de qué depende que funcionen?

• Lo primero es lo primero: ¡el corazón de cada hombre!

• Por más que el mundo se empeñe en tecnificarse, si el corazón del hombre no “funciona”, nada funciona.

•    Educar en las nuevas tecnologías, sí, pero sobre todo en reconocer nuestra fuente de energía: “¡ES EL SEÑOR!
•    …
•    Y a ti ¿qué te sugiere?