Canto


Salmo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de sus fieles ;
que se alegre su pueblo por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras ;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la salvación a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas :
con vítores a Dios en la boca…
honor para todos sus fieles.
del salmo 149

Lectura

San Pablo escribe: Os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras: que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras, que se apareció a Cefás y luego a los Doce.
1 Corintios 15, 3-5


Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que estaba a dos horas de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le reconocieran. (…) El les dijo: «¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado.» Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?»
Lucas 24, 13-16, 26-32


Canto
Silencio
Oración de Intercesión


Cristo, nacido del Padre antes de todos los siglos, y que te has encarnado en nuestra humanidad, tú has resucitado por nosotros; te adoramos.

—¡Gloria a ti Señor!

Hijo de Dios, Fuente de vida, invocamos tu bondad sobre nosotros y sobre toda la familia humana.

—Escúchanos, Señor de gloria.

Haznos vivir de tu vida y caminar como hijos de la luz, en la alegría de Pascua.

—Escúchanos, Señor de gloria.

Aumenta la fe en tu Iglesia, con el fin de que ella dé fiel testimonio de tu resurrección.

—Escúchanos, Señor de gloria.

Consuela a todos los que están abatidos, y graba en su corazón tus palabras de vida eterna.

—Escúchanos, Señor de gloria.

Consolida a los débiles en la fe, y revélate a los corazones que dudan.

—Escúchanos, Señor de gloria.

Fortalece a los enfermos, sostén a los ancianos y tranquiliza a los moribundos con tu presencia que salva.

—Escúchanos, Señor de gloria.
Padrenuestro
Oración

Tú Cristo, el Resucitado, escuchamos tu apacible voz en el Evangelio. Tú nos dices: ¿Por qué os preocupáis? Una sola cosa es necesaria: un corazón a la escucha de mi Palabra y del Espíritu Santo.

Cantos