Vivir de Dios…
    a su querer unida
buscando siempre
    como agradarle más.
Vivir de Dios…
    amando con locura
lo más intensamente
    que un alma puede amar.
Vivir de Dios…
sacrificando todo
y en despojo completo
seguirle con afán.
Vivir de Dios…
a su Cruz abrazada
siendo mi mayor pena
no poder sufrir más.
Vivir de Dios…
en trabajo incesante
llevándole a las almas
la paz y la verdad.
Vivir de Dios…
en oración constante
cual si nada en la tierra
me pudiera estorbar.
Vivir de Dios…
y muriendo a mí misma
en un martirio lento
de abnegación total.
Vivir de Dios…
es todo cuanto anhelo
para en El transformarme
con perfecta unidad.

Madre Belén