ORACIÓN CON FANTASÍAS SIMBÓLICAS. Escultura

(Sadhana un camino de oración. Tony de Mello)

 

1.- Hacemos silencio exterior e interior.  Nos ponemos cómodos…, nos relajamos…, nos concentramos en la respiración…, con la inspiración el Espíritu del Señor me invade… con la espiración salen los ruidos, los nervios, las negatividades… Inspiro y espiro a mi ritmo, sin forzar, pero observando cómo entra y cómo sale el aire…

Estoy en presencia del Señor que me quiere, me acoge, me escucha, me habla

 

2.- Le pedimos que nos abramos a su presencia Viva dentro de nosotros, Viva en la Eucaristía (en el Sagrario), Viva en la Palabra que nos va a dirigir.

 

3.- Lectura del texto

Se ha encargado a un escultor que haga una escultura tuya. La estatua está lista y tú pasas por el taller del escultor para echarle un vistazo antes de que aparezca en público. El escultor te da la llave del lugar donde se encuentra la estatua. Puedes, de esta manera, contemplarla sin que nadie te moleste y examinara durante todo el tiempo que te apetezca.

Abres la puerta… El taller está oscuro… Alí en medio, se levanta tu escultura, cubierta con una sábana… Te acercas hasta ella y retiras la sábana…

Te retiras unos pasos y la contemplas. ¿Cuál es tu primera impresión?... ¿Te sientes satisfecho o descontento?...Observa todos los detalles de tu estatua… Su tamaño… los materiales con los que ha sido hecha… Da vueltas alrededor de ella… mírala desde diferentes ángulos… Obsérvala desde lejos, acércate y mira los detalles… Toca la estatua… observa si es suave o tosca… fría o caliente al tacto… ¿Cuál es la parte de la estatua que más te gusta?... ¿Cuál te desagrada?...

Di algo a la estatua… ¿qué te responde?... ¿Qué le dices tú a continuación?... Continúa hablando mientras la estatua o tú tengáis algo que decir…

Ahora conviértete en estatua… ¿Te apetece ser tu estatua?... ¿Qué tipo de existencia llevas como estatua?...

Imagina ahora que, mientras eres tu estatua, entra Jesús en el taller… ¿Qué ve en ti?... ¿Qué sientes mientras Él te mira?... ¿Qué te dice?... ¿Qué le respondes tú?... Continúa el diálogo mientras Jesús o tú tengáis algo que decir… Después de un rato Jesús se marcha… Ahora, vuelve a tu ser y mira de nuevo la estatua… ¿Se ha producido algún cambio en la estatua?... ¿Ha cambiado algo en ti o en tus sentimientos?...

Ahora despídete de la estatua… un minuto y después abre los ojos.

           

4.- Invitar a los miembros del grupo a compartir con los demás lo que han experimentado durante la fantasía.

Con frecuencia realizan descubrimientos sorprendentes acerca de sí mismo, de Dios, de su relación con él.

Las fantasías o imaginaciones, al igual que los sueños, son instrumentos útiles para aprender sobre ti mismo ya que en ellas proyectas tu verdadero ser. Por esta razón cuando compartes tus fantasías con alguien o con un grupo estás, probablemente, revelando algo más íntimo sobre ti mismo que si manifestases secretos profundos que guardas celosamente para ti solo.

Las fantasías no se limitan a proyectar lo que piensas de ti mismo. ¡De alguna manera misteriosa logran cambiarte! A veces sales de una fantasía dándote cuenta de que has cambiado… no sabes exactamente cómo ni por qué, pero el cambio se ha producido… Es posible que en las dos fantasías que te he propuesto notes que ha cambiado tu relación con Dios, que se ha profundizado, aunque seas incapaz de explicar cómo o por qué.

Si se quiere extraer toda la utilidad que encierran estas fantasías se deben repetir con mucha frecuencia.