Mc 1,14-20 (domingo 3 del tiempo ordinario, ciclo B)

Cuando arrestaron a Juan,
Jesús se marchó a Galilea
a proclamar el Evangelio de Dios.
Decía: “Se ha cumplido el plazo,
está cerca el Reino de Dios:
convertíos y creed en el Evangelio.”
Pasando junto al lago de Galilea,
vio a Simón y a su hermano Andrés,
que eran pescadores
y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo: “Venid conmigo
y os haré pescadores de hombres.”
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante
vio a Santiago, hijo de Zebedeo,
y a su hermano Juan,
que estaban en la barca repasando las redes.
Los llamó,
dejaron a su padre Zebedeo
en la barca con los jornaleros
y se marcharon con él.

     

¡Dios es una buena noticia!, eso es lo que Jesús proclama.
No hay que seguir esperando,
¡está cerca!, ¡está aquí!
Se trata de creérnoslo, y ¡darnos la vuelta como un guante!
Paseando… junto al lago…
Simón y Andrés. Hermanos.
que eran lo que eran
y hacían lo que hacían.
A esos: “Venid conmigo
y os haré otra cosa.
Inmediatamente dejaron lo que hacían y se fueron con Él.

 

Santiago y Juan. Hermanos
que eran lo que eran y hacían lo que hacían.
Los llamó.
Dejaron lo que eran
y lo que hacían
y se fueron con Él.