Jn 15,9-17(6º domingo de Pascua, ciclo B)

Como el Padre me ha amado,
 así os he amado yo;
permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos,
permaneceréis en mi amor;
lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre
y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros,
 y vuestra alegría llegue a la plenitud.
Este es mi mandamiento:
que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande
que el que da su vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos,
porque el siervo no sabe lo que hace su señor:
a vosotros os llamo amigos,
porque todo lo que he oído a mi Padre
os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido,
soy yo quién os he elegido;
y os he destinado para que vayáis y deis fruto,
y vuestro fruto dure.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.

El primero en amar es Dios.
Igual Jesucristo.
Ahí es donde hay que quedarse.
Sus mandamientos: sólo uno.
Ahí quedarse.
Los mandamientos del Padre: sólo uno.
Ahí quedarse como Jesucristo.
Quedarse en Dios va de alegría,
de alegría a tope.

Sólo uno.

La cosa va de amigos.
Amistad con Jesucristo.

 

Amistad con el Señor.
La amistad tiene que ver con la conversación íntima, con la confidencia…

 

Dar fruto.
No fruto de temporada sí temporada no. Duradero.
Sólo uno.

  1. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor (1 Jn 4,8), dirá la segunda lectura del domingo.
  2. “Creo en el amor de Dios”: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. Se trata de suscitar en el mundo un renovado dinamismo de compromiso en la respuesta humana al amor divino (cf. la encíclica Dios es amor de Benedicto XVI).
  3. Existe una estrecha relación entre lo que es ser espiritual (permanecer en el amor de Dios, permanecer unidos a Jesucristo) y el comportamiento de cada día (dar frutos: amarnos unos a otros). Cuando uno permanece en el amor de Dios, ama a sus hermanos los hombres…
  4. Vivir así no es chafar la vida, es lograrla, y porque es un logro, es alegría, alegría buena buena.