“Este cuadro se trata de un mural pintado para una iglesia de un barrio de Roma, con personajes del barrio. Vienen representados: un judío con el manto de oración; una prostituta procedente del sudeste de Asia; una vieja del asilo; un payaso; un intelectualillo; una mujer rica; y un refugiado político o hambriento de África. La escena se desarrolla en un interior, en torno a una mesa. Parece que comparten pan y vino y todos reciben estos alimentos de un personaje de espaldas a nosotros; o mejor, que está con el espectador, del cual sólo se ven sus manos abiertas y se sabe de su presencia por sus palabras y gestos, pues todos los comensales se vuelven hacia él para escucharle y recibir el vino y el pan. La habitación parece pobre, oscura, en un mugriento color marrón. Una puerta a la derecha deja ver al fondo la ciudad. En la penumbra de la habitación destaca el color blanco del mantel de la mesa; de ese color emana la luz que destaca los variopintos vestidos de los personajes, en colores intensos: azul, rojo; del color de su piel y de los cabellos femeninos. La disposición en torno a la mesa construye una estructura compositiva circular: un óvalo que fuga hacia el espectador, por la disposición del personaje "sin rostro" hacia el que se dirigen las miradas. Esta estructura circular, abierta, y los colores del mantel y de los vestidos dan calor humano, encuentro; aumentado por el tema de una comida en común. Es curioso que en la mesa estén sentados hombres y mujeres de distintas razas, edad, religión, posición social, etc. | Tweet |
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