¿Quiénes somos?

El carisma Spínola es una vocación particular en la Iglesia y no la podemos entender sino a la luz de la vocación fundamental de todos los cristianos.

Laicos Spínola son todas aquellas personas que, de alguna manera, participan del Carisma y la Espiritualidad de M. Spínola y C. Méndez. Pueden proceder de distintos ambientes y haber vivido procesos muy diferentes. Les une la llamada a seguir a Cristo desde la situación social y familiar propia, en sintonía con la espiritualidad Spínola cuyos rasgos son:

    -Amor personal de Jesucristo, conocimiento de su Corazón. Experiencia que centra la existencia y se convierte en la gran pasión que dinamiza la vida – ORACIÓN.
 
    -Sensibilidad para captar y sentirse atraído por las necesidades que descubre a su alrededor (indigencia, analfabetismo, pobreza, injusticia, increencia,…), y que le urge a remediarlas – CELO APOSTÓLICO
 
    -La EUCARISTÍA, expresión del amor de Jesucristo que quiso quedarse entre nosotros, presencia silenciosa que conforta, Palabra iluminadora que a trae a los hombres y los reúne en comunión, Sacrificio de la Nueva Alianza, que motiva y sustenta la vida del grupo.
 
    -Búsqueda de la VOLUNTAD DE DIOS que nos lleva a preguntarnos constantemente: “¿Qué quieres de mí Señor en este momento de mi vida?”
 
    -Plena conciencia de la propia verdad – HUMILDAD, que configura un estilo de vida alegre, sencillo, cercano, abierto a todos, que confía plenamente en el Señor.
 
    -MARÍA, la Inmaculada, la primera Esclava, es expresión de la entrega absoluta y libre al proyecto de Dios.
 
    -APERTURA A LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS. Marcelo Spínola fue un hombre de su época, no desarraigado, que trató de dar respuesta a las grandes necesidades e inquietudes de su momento histórico: el hambre y la ignorancia, el abandono de la clase obrera, la influencia de los medios de comunicación, el papel que la mujer iba a jugar en la sociedad…

En este momento, desde el nuevo impulso que está cobrando el movimiento de laicos, se pretende dar cauce al proceso de fe de aquellos que se sienten más identificados con esta espiritualidad y misión. Juntos, religiosas y seglares, estudiamos posibles modalidades de vinculación en orden a establecer un marco sencillo, amplio y concreto que recoja todas las realidades (familias, colaboradores, exalumnas/os, grupos de adultos, comunidades jóvenes)