La juventud y sus excesos

La juventud es una semilla que en la tierra Dios sembró, es la frase de un canto misionero que me gusta mucho,  con ella quiero reflejar lo que ha sido otro encuentro de Jóvenes Spínola, que este año, se realizó en Quito.

Dejamos caer semillas que se nos han dado, en diferentes terrenos, contextos, situaciones, para unas, es el primero, único y gran encuentro, para nosotras una nueva…….. vida, oportunidad, vocativa…, etc.

En fin ¿Qué será? tiempo para …………volver a empezar.

 

Catequistas, integrantes de grupos, animadores, decía la convocatoria hecha por nuestra responsable de pastoral, pero en realidad era para jóvenes con corazón, unidos por un carisma, por una espiritualidad, es lo que notamos, hablar un solo lenguaje, compartir un mismo sueño, allí hemos coincidido ser una gran familia, ellos nos empujan y nosotras refrescamos nuestra consagración.

-    ¡Qué bien lo hemos pasado! expresiones repetidas que nos podían alentar para compensar el esfuerzo realizado,  sin embargo, lo más alentador  ha sido el compartir, la fiesta vivida, todo lo compartido y los buenos propósitos que cada uno manifestaba al final del encuentro, que tenía por tema ALGO NUEVO BROTA EN TI, EN MI.

Los rostros de los chicos, de las chicas que participaron o la palabra Gracias por haberme invitado, garantizan el esfuerzo y a su vez nos disponen para el siguiente encuentro, sabiendo que sólo sembramos, que la cosecha será más tardía o más temprana. Solo el Dueño sabe cialis online.

Le llamé a éste resumen del encuentro: “La juventud y sus excesos”, porque pienso que hubo eso, excesos de detalles, de trabajos, de esmero por parte de los jóvenes participantes, de las jóvenes novicias, de la comida, de los dulces,  de preocupación, porque una chica de Manta se nos perdió en el paseo que hicimos una noche, pero valió la pena, porque como decía antes, deseamos que estos excesos nos permitan sembrar todo aquello que más podamos y sobre todo deseamos sembrar, nuevas vocaciones al servicio del Reino, de la Iglesia y de la Congregación, pero  Dios sabe: Si estos excesos, serán motivo de un despertar vocacional  en la jóvenes con las cuales estamos trabajando.