2015: Año de la Vida Consagrada

2015 Año de la Vida Consagrada

El 31 de enero de 2014, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el cardenal João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y el arzobispo José Rodríguez Carballo, O.F.M., Secretario del mismo dicasterio presentaron el Año de la Vida Consagrada 2015 convocado el pasado 29 de noviembre por el Papa Francisco al final de un encuentro con 120 Superiores generales.

“En primer lugar – dijo el cardenal Braz de Aviz - este Año está pensado en el contexto de los 50 años del Concilio Vaticano II y, en particular de los 50 años de la publicación del decreto conciliar “Perfectacaritatis” sobre la renovación de la vida consagrada... Efectivamente porque reconocemos en estos 50 años que nos separan del Concilio un tiempo de gracia para la vida consagrada, en cuanto marcados por la presencia del Espíritu Santo que nos lleva a vivir también las debilidades e infidelidades como experiencia de la misericordia y del amor de Dios, queremos que este año sea una ocasión para recordar “con memoria grata” este pasado reciente. Este es el primer objetivo del Año de la Vida Consagrada”.

“Con la mirada positiva sobre este tiempo de gracia que va del Concilio a hoy, queremos y este es el segundo objetivo 'abrazar al futuro con esperanza'. Somos muy conscientes de que el momento actual es 'delicado y fatigoso' y que la crisis que atraviesa la sociedad y la misma Iglesia toca plenamente a la vida consagrada. Pero queremos asumir esta crisis no como la antecámara de la muerte sino como una ocasión favorable para el crecimiento en profundidad y, por tanto de esperanza, motivada por la certeza de que la vida consagrada no podrá desaparecer nunca de la Iglesia ya que 'fue querida por el mismo Jesús como parte irremovible de su Iglesia”.

“Esta esperanza – concluyó - no nos ahorra, y de esto son muy conscientes los consagrados, 'vivir el presente con pasión', y este es el tercer objetivo del Año que será un momento importante para 'evangelizar' la vocación propia y dar testimonio de la belleza de la 'sequela Christi' en las múltiples formas en que se desarrolla nuestra vida. Los consagrados recogen el testigo que les dejaron sus fundadores y... quieren despertar al mundo con su testimonio profético y... su presencia en las periferias existenciales de la pobreza y el pensamiento como pidió el Papa Francisco a los Superiores generales”.

Por su parte el arzobispo Rodríguez Carballo explicó las iniciativas y eventos que tendrán lugar en el Año de la Vida Consagrada y que recientemente volvió a comunicar con más concreción en la Asamblea de Superiores mayores que tuvo lugar del 11 al 13 de noviembre en Madrid.

Se piensa en una inauguración oficial con una vigilia de oración el 29 de noviembre y la celebración solemne de la Eucaristía en la basílica de San Pedro el día 30.

Del 22 al 25 de enero durante la semana de oración por la Unidad de los Cristianos, se tendrá un Congreso Ecuménico con consagradas y consagrados de distintas iglesias (ortodoxa, anglicano-evangélica y católica);
del 8 al 11 de abril se desarrollará un Seminario para Formadores;
del 23 al 26 de septiembre un Laboratorio para las y los jóvenes de la Vida Consagrada en formación;
el 26 de septiembre memoria de los mártires y Santos consagrados.

Para la clausura del Año de la Vida Consagrada se prevé un Encuentro de distintas formas de Vida Consagrada del 28 de enero al 2 de febrero 2016 (día en que se celebra la Jornada de la Vida Consagrada).

A lo largo del año el dicasterio publicará cada cuatro meses una circular sobre temas relativos a la vida consagrada dos de las cuales han sido ya publicadas bajo el título “Alegráos” “Escrutad”.

Para las religiosas contemplativas habrá una serie de iniciativas acordes con su forma de vida, entre ellas una “Cadena mundial de oración entre los monasterios que comenzaría el 8 de diciembre.

Por último, durante el Año de la Vida Consagrada se espera del Santo Padre una nueva constitución apostólica sobre la vida contemplativa en lugar de la actual “Sponsa Christi”, promulgada por Pío XII en 1950.