7. Ruth : Símbolo de la armonía en la familia, la sociedad y la naturalezaReflexión
Somos portadores del sueño del Creador
por cada ser viviente, por la tierra fértil, por el universo misterioso.
Como mujeres, somos portadoras del sueño de Jesús, que todos sean uno.
Somos portadoras de vida.
Somos apoyo de la familia humana, tejiendo una red de relaciones,
uniendo la comunidad global.
Se nos ha confiado la responsabilidad y el privilegio
de transmitir una nueva visión a la humanidad:
como colaboradoras no como competidoras,
como intendentes, no como destructoras de la tierra y de sus recursos,
como co-creadoras, no como explotadoras de pueblos y culturas,
como mutuas compañeras, expresando la profundidad y la maravilla de la feminidad,
como artesanas de paz, viviendo en armonía las unas con las otras,
con la tierra y con el universo.
Mantra
Unificanos Señor, cuerpo, espíritu, alma e inteligencia.
Unificanos, Señor, que seamos ahora, uno contigo.
Toma tu tiempo para un rato de reflexión
¿Qué sentimientos evoca en mi?. Los identifico.
¿Qué es lo que más me ha llegado?
¿Qué deseo profundizar?
¿Cuál ha sido mi experiencia referente "al cuidado de la tierra"?
Cuando pienso en la vida religiosa del siglo próximo, ¿qué imágenes me vienen al espíritu?
6. María Magdalena : apóstol de los apóstolesOración
Mi Dios es grande, cuánto me gusta cantar sus alabanzas!
A menudo cuando tengo miedo pensando en mi futuro,
cuando estoy perpleja y turbada por los acontecimientos que cambian rápidamente alrededor de mi,
mi corazón permanece tranquilo y alegre
recordando la manera en que Dios me ha cuidado en el pasado.
Cuando salí del seno de mi madre, la mano de Dios estaba sobre mi,
Por mediación de mis padres y de las personas que se interesaban por mi,
Dios me ha amado, protegido y ha lanzado mi vida a su curso.
En las proximidades del precipicio y de los engaños, he sido conducida con seguridad.
Cuando fui rebelde y quería salirme con la mía,
Dios esperó mi regreso pacientemente .
Cuando caí ante mis debilidades y mi fracaso
Dios me ha levantado dulcemente.
Dios no me ha impedido hacerme daño
pero el me ha recogido para curar mis heridas.
incluso con los trozos rotos de mi vida
Dios a creado en mi una obra de belleza y de posibilidades.
De la infancia a la edad adulta, he estado al abrigo.
El amor de Dios me ha conducido, o seguido,
de los valles del dolor a las altas tierras de la alegría.
Algunas veces con migo, otras veces a pesar de mi,
los planes de Dios se han realizado en mi vida.
No tendré nunca miedo, por mucho que se cierne en mi la inseguridad sobre el futuro .
Dios es grande y cuánto amo yo cantar las alabanzas de Dios.
Mantra
Toma tu tiempo para un rato de reflexión
Tomo conciencia de mis sentimientos, ¿Cuales son? Los identifico.
¿Qué es lo que más me ha llegado?
¿De qué manera me toca el que yo en cuanto mujer estoy llamada a ofrecer?
¿Cual es mi sueño para el futuro?
Acoge lo que vaya surgiendo en ti
5. Miriam: Profeta y hermana de Moisés y AarónOración
Señor, me sostiene el agua viva que tu me das.
Gracias por dármela libremente.
Ayúdame a compartir generosamente este don que tu me has dado.
Hazme capaz de hacer disponible a mis hermanas del mundo entero las aguas que las liberan
para que se sean más humanas..
Señor, Tu afirmas siempre nuestro valor.
Tu has dado la dignidad a todas las mujeres con tu forma de relacionarte con ellas.
Estate conmigo en mi deseo de acercarme a todas las hermanas necesitadas
de todo el Inundo.
"Hay que insinuarse en las almas a través de la dulzura, afin de ganarlas;
y nunca hay que actuar con arrogancia, siempre con mucha humildad y modestia.
Después de ser insinuada con sencilla suavidad, hay que emplear la unción y el fervor total
de caridad. Se atrae a los hombres más por esta vía un tanto sensible que por la autoridad y
el rigor de los preceptos.
El espíritu Santo se vale de ello para ganar a los corazones" (MLP 19,20)
Mantra
Toma tu tiempo para un rato de reflexión
Tomo conciencia de mis sentimientos, ¿Cuáles son?, Los identifico.
¿Qué es lo que más me ha llegado?
¿Qué es lo que he sentido cuando el Señor me ha ofrecido el agua viva?
¿Qué es lo que he percibo como liberado en mi vida?
¿Qué valor doy yo a mi manera de entrar en relación con los otros y con todo lo que Dios ha creado?
¿En qué medida estoy preparada para coger "mi pandereta" y compartir mi don con los demás?
Si me pidieran describirme, ¿Qué imagen vendría a mí?
Acoge lo que vaya surgiendo en ti.
4. María e Isabel: se unen las dos para alabar la acción de Dios en sus vidasOración
Proclama mi alma la grandeza del Señor.
Y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
Porque me ha bendecido abundantemente y me ha hecho capaz de responder.
Derriba mi pequeño mundo y me deja ser pobre ante El.
El cambia mis planes y me da más de lo que podría nunca esperar o demandar.
El me da la oportunidad y la capacidad de ser libre
y de lanzarme a través de mis fronteras.
El me da la fuerza de ser audaz, de contar solo con El;
Porque el se muestra como aquel que es siempre el más grande en mi vida. Me ha hecho saber que si sigo abierta a lo que el desea para El soñará su sueño en mi y lo hará nacer.
Una invitación a soñar el sueño de Dios
Y dice Dios: Yo mismo soñaré un sueño en ti;
mis sueños parecen imposibles, no muy prácticos;
no son para los prudentes;
Algunos de mis amigos prefieren descansar confortablemente,
con los ojos y un corazón sin visión.
Pero para aquellos/as que comparten mis sueños, pido un poco de paciencia, un poco de
humor;
de valentía y un corazón que escucha;
Yo haré el resto.
Ven entonces ahora, estate contenta, es mi sueño que tu sueñas;
mi casa que tu habitas; mi amor que tu compartes... eso significa alabar la acción de Dios en nuestra vida.
Mantra
Habla, Señor, yo escucho; que tu palabra se cumpla en mí;
que ella encuentre una morada en mí:
Toma tiempo para un rato de reflexión
Torno conciencia de mis sentimientos, ¿Cuáles son? los identifico.
¿Qué es lo que más me ha llegado?
¿Qué he llegado a agradecer?
¿Cuáles han sido los momentos decisivos en mi vida?
¿Cómo puedo describir mi relación con Dios en este momento de mi vida? Acoge lo que vaya surgiendo en ti...
3. Jesús y la mujer cananea: Es escuchada la súplica de la mujerOración
Señor, nosotros hacemos camino con aquellos que son heridos y que sufren...
Mientras que nosotros hacemos eso, tennos estrechamente unidos a Ti
afín que nuestros corazones estén siempre ardientes de compasión.
Nosotros hacemos camino con nosotros mismos con nuestras propias penas y alegrías.
Podríamos mirarnos con amor, con la convicción de que nosotros también tenemos
necesidad de atención y de cuidado.
Hacemos camino con nuestras familias, comunidades, con los seres queridos, amigos.
Nuestros corazones pueden estar estrechamente unidos en los buenos como en los malos
momentos.
Podríamos sacar la fuerza en nuestro Dios y estar abiertos a las maneras en que Dios nos
llama a estar presentes para los otros.
Caminamos con nuestro mundo, un mundo lleno de dolor y de sufrimiento,
con grandeza y belleza.
todos y todas nosotras somos hijas del universo.
recordemos que lo que somos y lo que hacemos afecta a nuestros hermanos y hermanas
y a la tierra sobre la que caminan.
Caminamos con heridas que todavía tienen que curarse.
Señor, no nos dejes huir de lo que debemos confrontar.
Danos la valentía de abandonar lo que nos impide ser curados.
Dios de Sabiduría, atráenos hacia tiempos (le reflexión para que podamos ver y aceptar las
verdades que nuestras heridas nos ofrecen.
Caminamos en tu presencia, Señor.
Que nuestra mirada interior nos tenga estrechamente unidas a Ti.
Recuérdanos a menudo que todos los lugares y todas las personas forman parte de lo sagrado
porque Tu habitas allí con ellos.
Mantra
Shekinah, Shekinah de Dios, Presencia que ha venido, tocado, escuchado y sentido,
morada de Dios.
Shekinah, Shekinah de Dios.
El templo, el templo de Dios es sagrado, y tu, tu eres el templo.
Toma tiempo para la reflexión :
Tomo conciencia de mis sentimientos, ¿cuáles son?, los identifico.
¿Qué es lo que me ha llegado más?
¿Qué hago yo con los tropiezos y las heridas de mi vida? ¿Dónde estaba Dios en todo eso? ¿Me siento tranquila con mis heridas, mis límites?
¿De qué deseo ser curada en estos momentos?
¿Soy agradecida con migo misma? Acoge lo que vaya surgiendo en ti....
2. Cifra y Fuá : resistencia sin violencia eficienteReflexión
Dulcemente, dulcemente desescombro mi vida;
abandono todo lo que me impide ver el terreno sagrado de mi vida
y no lo dejo de lado;
todo a lo que yo me he sentido atada nacerá de nuevo bajo una nueva y mejor forma
Mi cólera incontrolable se convertirá en celo apasionado y profético;
mi apego posesivo se convertirá en don generoso;
mi abundancia de palabras inútiles se funde en la única palabra grande.
Mi mido ensordecedor se vuelve el sonido del silencio;
mi necesidad de aprobación de los otros se vuelve la necesidad de afirmar a los otros.
Mi necesidad de controlar se vuelve mi necesidad de compartir.
Mi miedo y mi ansiedad se transforman en amor y confianza.
No hay mayor libertad que la de verme tal cual soy y no desanimarme.
No hay mayor libertad que mirarme tal cual soy y decirme si, soy yo.
Como una madre alimenta y protege a su hijo,
así yo alimento y protejo mi vida interior y mi identidad.
No hay mayor libertad que acogerme en brazos.
Solamente desde ahí comprenderé mis heridas,
Solamente desde esta realidad experimentaré la curación,
solamente así llegaré a conocer mi verdadero yo.
Mantra
Oh Dios, Tu contacto es curación; que renueva el espíritu de los quebrantados.
Toma tiempo para un rato de reflexión silenciosa :
Tomo conciencia de mis sentimientos, ¿cuáles son? , los identifico.
¿Qué es lo que siento de mi misma como persona?
¿Reconozco los dones que Dios me ha dado?
¿Puedo nombrar los bloqueos que me impiden estar a gusto conmigo misma?
¿Soy consciente de los momentos en donde lo que piensan los demás de mí está por encima de lo que Dios desea de mí?
Acoge lo que vaya aconteciendo.

Oración sobre la semilla
Despertaos, vosotras, semillas enterradas, levantaos con alegría y estallad
Vuestra hora ha Despertaos, semillas enterradas en lo profundo de mi levantaos para cumplir con vuestro destino,
la hora ha llegado.
Antes o después, estoy llamada a plantar otras semillas,
para compartir con aquellos / as que lo necesitan,
lo mismo que los árboles comparten con los pájaros el cielo.
" Por todo, es suficiente que sepan que
en la esencia del espíritu
el dirige, hace, prescribe una obra, que su dedo nos esconde.
El ve sin ver y sin conocer.
Dios vive en el y el en Dios.
Lo que acontece cuando Dios se acerca
ni se dice , ni se siente" (CS 21-23)
Mantra
Espíritu Santo, envía tu aliento sobre nosotros.
Espíritu Santo, Soplo de vida en nosotros.
Toma tiempo para una reflexión silenciosa:
¿Qué sentimientos evoca en mi?
¿Hacia qué te sientes atraída?
¿Dónde me conduce el Espíritu?.
Acoge lo que vaya surgiendo en ti.
«Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan ciegos» Jn 9, 40

¿Soy consciente de mis cegueras? ¿En qué aspectos siento que quiero "volverme ciego"?
Pido al Señor que cambie mi forma de ver, que sane con barro mis cegueras y al abrir los ojos, sea capaz de reconocerlo
“Padre me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras
sea lo que sea te doy las gracias
te entrego todo
te doy todo
con tal que tu voluntad
se cumpla en mí y en todas tus criaturas.
Te entrego mi vida, te la doy
con todo el amor que soy capaz
porque te amo y necesito darme
con infinita confianza
porque tú eres mi Padre. Amén”
Te encuentras ante este icono de la Iglesia Rusa, (museo de Moscú, s.XVI) que ha consolado a quienes lo han contemplado a lo largo de los años. Proclama el misterio de la encarnación para fortaleza del hombre. Su mirada serena nos invita a la confianza; te mira con firmeza y sin sombra de dudas porque Él es la verdad y el camino; sus labios cerrados indican que ël sólo tiene un palabra para ti, te invita… las marcadas ojeras que muestra, sugieren que sabe lo que es la preocupación y el sufrimiento profundo del ser humano que se halla sin rumbo, sin trabajo, sin alegría, y te brindan acogida y comprensión. Te dan firmeza en el esfuerzo y capacidad para seguir… Él es el Pantocrator, Señor todopoderoso, puedes confiar y desahogarte con calma; aunque sea tu noche, Jesús siempre tiene tiempo para escucharte hasta que amanezcas… ahora calla, contempla. Siéntelo dentro de ti que te habla: 
No le puedes poner límites a lnada, cuanto más sueñas, más lejos llegas. Michael Phelps (Campeón de 22 medallas olímpicas)

Nos acercaremos al icono de Jesús haciendo el total derroche de la Eucaristía.
Jesús está reunido con sus discípulos para comer juntos la cena de Pascua. Lucas dice que también allí discutían sobre cuál de ellos era el de mayor categoría; y sabemos por el evangelio de Juan que Jesús realiza un gesto silencioso.
Contempla a Jesús levantándose, quitándose el manto, ciñéndose la toalla, tomando la jarra y la jofaina y poniéndose de rodillas delante de cada uno de los discípulos para lavarles los pies. Es su manera de estar ante lo sucio de los otros, ante sus defectos, sus fallos, sus pecados… Todo eso que a nosotros nos lleva a juzgar con severidad, a criticar, a distanciarnos…, a él le impulsa a acercarse, a ponerse de rodillas para lavarlo y devolverlo al otro la posibilidad de continuar caminando.
Escucha su diálogo con Pedro, que se resiste – como tú, como casi todos- a entrar en ese juego del evangelio en el que todo es al revés: “Si no te lavo, no tienes parte conmigo…” Graba en tu corazón esta ley del Reino: “Sólo tiene parte con Jesús el que se pone de rodillas a su lado para lavar los pies a los más pequeños.
Párate a contemplar la imagen.
La cara de Jesús desaparece al volcarse en Pedro, sólo en el reflejo del agua encontramos su rostro. Es como si la verdadera identidad de Jesús se desvelara en el servicio. Es difícil acceder a Dios directamente pero si rastreas en la gente que te ha servido o en las ocasiones en las que tú has servido, poco a poco, vas descubriendo el rostro de Dios. Fíjate en la escena, sólo el agua, signo de la entrega hacia otro, nos permite ver el rostro de Jesús.
Este gesto pequeño no queda aislado, observa la mesa: el pan y el vino aparecen como signo de esa entrega que no reserva nada para sí. Lo que hará más tarde a lo bestia lo hace aquí a lo pequeño. Por eso no es teatro, no es espectáculo,… es anuncio es promesa,… es un paso más en el camino de entrega a los hombres que se consumará en la cruz.
Para la reflexión personal:
1. Ecos tras contemplar a Jesús en el lavatorio de los pies ¿a qué me llama?
2. Ecos tras realizar el gesto. ¿Cómo me he sentido lavando los pies? ¿Cómo me he sentido cuando me los lavaban a mí?
3. Experiencias personales de derroche ¿cómo me sentí?
4. ¿Qué personas, realidades están reclamando mi entrega?
"Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda"
Acurrucada al fondo de la mesa, casi desapercibida, una vieja cubierta casi completamente por un manto azul. Parece como si todo el peso de una vida de sufrimiento cayera sobre su cuerpo e intentara aplastarla. Es ciega, pues es el único personaje que no mira a Jesús, sin embargo, parece que tiene puesta toda su atención en escucharle decir: “tomad y comed este es mi cuerpo”. De hecho sus manos están una sobre otra, sin coger ni el pan ni el vino, como si estuviera saboreando las palabras que acaba de escuchar, como si el comer y el beber pudiesen esperar.
"La Trinidad Misericordiosa" de la hermana Cáritas Müller, nos remite al carácter trinitario de Dios en su relación con el ser humano: el Padre, en el círculo a la derecha, se vuelve hacia nosotros, nos acoge y abraza, oye nuestras súplicas y nos envía; en el círculo de la izquierda está el Hijo, que asumiendo nuestra frágil condición, viene a nosotros y nos manifiesta, en el servicio al prójimo, su inmenso amor; arriba: el Espíritu Santo, que nos alienta, abre nuestros ojos y nos muestra nuestra misión actual. En el centro, hay una figura humana que nos representa a todos que, con nuestras fragilidades y miserias, nuestros problemas y limitaciones, siempre somos amparados y abarcados por la misericordia divina En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo: «Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo.»
Contestaron: «Bien, haz lo que dices.»Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo: «Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza.»Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron.Después le dijeron: «¿Dónde está Sara, tu mujer?»Contestó: «Aquí, en la tienda.»Añadió uno: «Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo.»

“He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!

Y tú, ¿cómo trabajas la paz?¿eres paz? ¿das la paz? ¿qué te da paz?
"Escuchar juntos la Palabra de Dios, practicar la lectio divina (La Lectura orante) de la Biblia;
dejarse sorprender por la novedad de la Palabra de Dios, que nunca envejece ni se agota."
Estracto de la Exhortación Apostólica del Papa "Verbum Domini":
¿Te dejas sorprender por esa novedad?
¿Buscas una relación con el Señor que ni envejece ni se agota?